6 Consecuencias dentales del bruxismo

Cómo se produce el trastorno denominado bruxismo

 

El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes de manera involuntaria, a menudo mientras estamos durmiendo. El estrés, la ansiedad, la toma de ciertos medicamentos o el consumo de algunas drogas, como el tabaco o el alcohol, suelen desencadenar este problema médico que puede acarrearte consecuencias muy desagradables.

 

Te explicamos cinco remedios prácticos para dejar de roncar.

 

6 consecuencias dentales del rechinar de dientes

 

En primer lugar, debes saber que este hábito involuntario puede tener efectos más allá de los dientes, ya que todos los músculos de la zona (y también otros huesos) se inflaman y pueden resultar afectados. En este post nos centraremos en las consecuencias más inmediatas, las cuales afectan sobre todo a tu dentadura.

 

1. Desgaste prematuro de los dientes

La presión en las superficies de las piezas dentales provoca un grave desgaste y, además, aumenta su movilidad. En algunos casos, este deterioro llega a ser visible, ya que disminuye el tamaño de los dientes o provoca irregularidades en ellos.

 

2. Desgaste del esmalte dental

Como puedes leer en este artículo, rechinar los dientes erosiona el esmalte dental. Esto debilita la protección natural del diente y puede ocasionar caries, ya que de esta manera es más fácil que las bacterias lo ataquen. Por otro lado, la falta de esmalte provoca, entre otros, mayor sensibilidad al frío, al calor y a los dulces.

No olvides que si este trastorno persiste, puede acabar con la rotura de alguna pieza. En el caso de fractura, la única solución es una restauración o prótesis elaborada por un odontólogo, lo que en la mayoría de ocasiones tiene un elevado coste.

 

3. Puede afectar al desarrollo normal de la dentición

Este hábito también es un trastorno frecuente en los niños, el cual puede impedir el correcto desarrollo de de los dientes y de los músculos y huesos de la cara. Es importante que lo detectes a tiempo, de manera que se pueda colocar una férula dental (aparato para llevar por la noche) y así corregir el problema antes de que aparezcan consecuencias más graves.

 

Problemas de la articulación temporomandibular

 

4. Inflamación y dolor de encías

No solo el esmalte y el diente se erosionan y se desgastan, sino que también las encías sufren. Esto se manifiesta en dolor, inflamación e incluso sangrado de encías. A veces, estas se pueden retraer, aflojando la pieza dental y causando la pérdida de esta.

 

5. Problemas de la articulación temporomandibular

Esto ocurre cuando la presión repetida y continuada sobre las mandíbulas causa hipertrofia de los músculos maseteros. En los casos más leves, se manifiesta solo con dolor e inflamación de los músculos relacionados con la masticación (ubicados en las mejillas y la mandíbula).

Sin embargo, también puede aparecer dolor de cabeza, oídos o cuello y molestias al abrir la boca (como un chasquido en la articulación). Por último, recuerda que el desgaste mandibular conlleva también dificultad para masticar e incluso para hablar.

 

6. Alteraciones en la estructura de la mandíbula

A largo plazo, el exceso en el uso de los músculos de la cara causa una malformación del rostro, la cual se manifiesta con una apariencia “aplastada”, a la vez que se vuelve más ancho en la parte maxilar. En la actualidad, esta consecuencia estética no tiene tratamiento quirúrgico, por lo que, para evitarla, es mejor que atajes este problema lo antes posible.

 

La importancia de un buen diagnóstico

Apretar o rechinar involuntariamente la dentadura  acarrea también otros trastornos, como insomnio o migrañas, empeorando notablemente nuestra calidad de vida. Es fundamental darle la importancia que se merece (aunque en la actualidad no te cause problemas).

Por suerte, hoy en día existen numerosos tratamientos. No olvides consultar a tu dentista, ya que la solución dependerá de tu problema en concreto.

 

Bruxismo: ¿Qué es y qué consecuencias trae a tu salud bucodental?

Bruxismo ¿Qué es y qué consecuencias trae a tu salud bucodental

 

El bruxismo es una condición médica que afecta a un gran porcentaje de la población, y aunque para muchos esto no representa un grave problema de salud, el no tratarlo a tiempo puede traer complicaciones delicadas a futuro. Así que presta atención porque, a continuación, te contaremos la forma en la que el bruxismo puede afectar tu salud bucodental.

El bruxismo es uno de los problemas dentales más comunes en la sociedad, pues se estima que cerca del 50% de la población puede presentar complicaciones funcionales en relación con el sistema masticatorio; pese a esto, la mayoría de los casos no recibe la atención necesaria a tiempo, lo que se traduce en problemas dentales crónicos a futuro.

 

Ahora bien, ¿qué es el bruxismo?

 

El bruxismo es una patología parafuncional, es decir que afecta directamente el funcionamiento de los músculos, dientes y mandíbula, y que consiste en ejercer una presión constante en los dientes, e inclusive hacerlos rechinar de manera frecuente durante la noche, específicamente durante las etapas 2 y 3 del sueño no REM, por lo que muchas veces el paciente no sabe si lo padece o no. Dicha afectación puede darse a cualquier edad y en cualquier tipo de persona, aunque es mucho más frecuente entre los 15 y los 25 años.

 

Tipos de bruxismo

 

Según el tipo de presión y movimiento mandibular, se puede catalogar el tipo, siendo estos:

  • Bruxismo céntrico: Es cuando los dientes ejercen una presión sobre un punto fijo, en especial en los dientes molares, no viene acompañado de ningún movimiento y se centra en mantener una tensión fuerte y prolongada.
  • Bruxismo excéntrico: En este tipo de bruxismo no solo se evidencia una total presión, sino que además hay un movimiento oblicuo y una fricción constante entre los dientes, en especial en los incisivos, afectando drásticamente el esmalte dental.

 

¿Cómo sé si sufro de bruxismo?

 

Como lo mencionábamos anteriormente, el bruxismo se caracteriza por ser una presión y un movimiento involuntario que se da durante el sueño. Ahora bien, el reto está en reconocer las señales de alerta que nos pueden ayudar a saber si padecemos o no, esta afectación.

En la actualidad las causas suelen ser bastante difusas, sin embargo, se ha logrado identificar comportamientos similares en los pacientes que sufren de bruxismo, los más comunes son los hábitos poco saludables, como lo es el consumo cotidiano de cafeína, alcohol o tabaco, además afecta en su mayoría a personas que se encuentran en situaciones de tensión, estrés y ansiedad, ya que su calidad del sueño suele ser menos favorable que el de personas más relajadas y con estilos de vida más saludables.

Es por ello que el estar pendientes de las siguientes señales, te ayudarán a salir de la duda:

 

  • Dolores de cabeza al despertar.
  • Dientes planos o con signos de desgaste en el borde incisal.
  • Dentadura sensible y con ligera movilidad.
  • Tensión y agotamiento en los músculos del cuello.
  • Hipersensibilidad al morder.
  • Recesión de las encías.
  • Dolor de mandíbula.
  • Cambio en la mordida.
  • Sensibilidad al consumir alimentos dulces, fríos o muy calientes.
  • Dolor de oídos.

 

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¿Qué consecuencias trae el bruxismo?

 

Llegado a este punto ya sabrás un poco identificar el comportamiento del malestar en tus dientes, pues bien, la presión ejercida de manera constante y si esta es acompañada de movimiento mandibular, trae consigo consecuencias realmente devastadoras para los dientes, siendo la más importante el deterioro progresivo de los dientes y la pérdida del esmalte dental. De igual forma el bruxismo puede provocar daños considerables en tres niveles:

  1. Nivel muscular: Por la sobrecarga de los músculos faciales durante las noches, pueden verse de manera constante los dolores de cabeza, oído, frente o en un solo lado de la cara (dolores asociados al dolor miofacial).
  2. Nivel dental: Desgaste del esmalte y de las caras masticatorias, como puede ser el cuello de los dientes.
  3. Nivel articulatorio mandibular: Deterioro del menisco articular, trayendo así ruidos y dolores cerca al oído, artrosis y bloqueos articulares.

Como puedes ver, el bruxismo es más un problema paulatino, que va creciendo progresivamente y que no viene solo, ya que afecta de manera drástica todos los elementos que en él interfieren, por lo que si no es tratado a tiempo puede resumirse en un problema serio y altamente integral, entre músculos, huesos, terminaciones nerviosas y sobre todo, dientes.

 

¿Cómo solucionar el bruxismo?

¿Cómo solucionar el bruxismo

Recuerda que para realizar un correcto tratamiento es necesario tener un análisis y diagnóstico óptimos que permitan definir le nivel del daño que ha tenido los dientes y músculos. Una vez entendido esto, los tratamientos más utilizados son:

  • Férula de descarga: Ayuda a que el paciente no rechine los dientes, relaja la mandíbula y evita el desgaste de los dientes a causa de la fricción.
  • Ortodoncia: Ayuda a reducir las consecuencias y a su vez le da una solución casi que definitiva al problema, ya que permite la recolocación de la dentadura en el caso de mordidas disparejas, corrige la mal oclusión y favorece la relajación mandibular. Es aquí donde la ortodoncia invisible se convierte en una aliada eficaz.
  • Cirugía maxilofacial: Esta solo se lleva a cabo cuando los efectos negativos del bruxismo llegan a casos extremos y cuando ningún otro método logro alcanzar resultados significativos.
  • Tratamiento fisioterapéutico: Permiten la relajación de la mandíbula, eliminando el apretamiento de los dientes.

 

Recuerda, el punto más importante es prestarles atención a las señales y consultar de inmediato con un profesional certificado en salud bucodental.