¿Cómo se lleva a cabo una endodoncia?

¿Cómo se lleva a cabo una endodoncia?

Nuestras piezas dentales son órganos anatómicos altamente fundamentales en nuestro día a día, pues además de cumplir una importante función estética en nuestra sonrisa, también son esenciales para nuestra alimentación. Sin embargo, asimismo son cuerpos bastante frágiles que merecen un cuidado profundo y constante pues, de no ser así, podemos llegar a padecer afectaciones que terminarán por acabar con la vitalidad del diente.

Afecciones como caries profundas, lesiones, traumatismos, erosión y desgaste que produce el roce de los dientes entre ellos, pueden llegar a causar pulpitis (inflamación del tejido interno del diente), causándole la muerte a la pieza. Cuando uno o varios de nuestros dientes presentan daños de tal magnitud que la pieza termine necrosada, inmediatamente éstos empezarán a perder su coloración natural, tornándose amarillos o marrones, e incluso llegando a caerse por completo.

Cuando un paciente presenta necrosis en una o varias piezas de su dentadura, el especialista opta por realizar una endodoncia, también conocida como tratamiento de conductos, el cual es catalogado como un procedimiento de limpieza profundo en el cual se elimina el tejido sin vida en el interior del diente y se reemplaza para evitar la decoloración y caída del diente.

Para comprender el proceso de una endodoncia, vamos a ver paso a paso el proceso de ésta:

  1. Consulta inicial

En primera instancia se lleva a cabo una anamnesis (preguntas guiadas), con el objeto de determinar correctamente los síntomas del paciente. Durante estas preguntas se identifica cómo se experimenta el dolor, dónde se localiza éste, la intensidad, detonantes y si es posible reducirlo aplicando frío.

Asimismo, se realizan radiografías cuyo enfoque es conocer el estado de las piezas afectadas y conocer su anatomía detalladamente, lo cual le permite al especialista planear adecuadamente el procedimiento de endodoncia a seguir.

  1. Anestesia

En caso de una endodoncia, el paciente recibirá anestesia local, la cual adormecerá la pieza (o piezas) a tratar y la zona alrededor y ello permitirá operar sin causar malestar en absoluto. Sin embargo, es fundamental que el paciente no tenga inflamaciones ni infecciones bucales a la hora de la endodoncia, o ello podría desmejorar el efecto de la anestesia.

En dado caso que haya presencia de infección o inflamación, se recetan antibióticos y antiinflamatorios para que se logre un correcto proceder.

  1. Apertura de la pieza

Con la ayuda de tornos especializados, se realiza una hendidura sobre la superficie de la corona dental, mediante la cual se expone el tejido interno del diente y se aísla del resto del organismo.

  1. Conductometría

Por medio de limas flexibles especiales, se remueve todo el tejido necrosado del interior de la pieza (pulpa) y, de igual modo, se retira por completo el nervio dental. Posteriormente, con las herramientas adecuadas se trabaja para que la cámara interna del diente quede completamente limpia y aséptica. Aparatos electrónicos de ultima tecnología. (Localizador apical y  sistema rotatorio para preparación de conductos.

  1. Obturación

Una vez el interior de la pieza está completamente esterilizado, se procede a rellenar la cavidad con un material totalmente biocompatible con el cuerpo humano (gutapercha)  y permite que el diente quede libre de infecciones y daños en el interior. Finalmente, cuando toda la cámara interna está rellenada, se obtura la corona, devolviéndole su aspecto natural.

  1. Cita de control

Se recomienda que, por lo menos durante unos dias, el paciente mantenga un control y seguimiento de la evolución de la pieza tratada con la asistencia del especialista. Éste no solo se encarga de llevar una observación superficial del diente para detectar variaciones cromáticas, sino que también apoya su observación con radiografías que evidencian cualquier afectación interna.

 

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No obstante, la endodoncia cuenta con un elevado índice de éxitos, por lo que suele ser un tratamiento recomendado y libre de riesgos, garante de la eliminación de afecciones causantes del oscurecimiento dental y la pérdida de piezas.