Diferencias entre las prótesis y los implantes dentales

Diferencias entre las prótesis y los implantes dentales

La pérdida de uno o varios dientes puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza – literalmente -, pues está claro que además de causar una notable desmejora en la apariencia del paciente, también dificultará las funciones fonéticas y digestivas. Pero no podemos dejar de lado las afecciones colaterales que la falta de un diente puede llegar a desembocar como la reabsorción ósea, el desplazamiento dental y las infecciones periodontales, entre otras.

 

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Teniendo esto en cuenta, los expertos han trabajado incansablemente para generar diferentes soluciones que se acomoden a las necesidades y los perfiles de cada paciente, con lo que se ha obtenido una gran gama de implantes dentales y prótesis, las cuales cumplen papeles diferentes. Para comprender de qué se trata cada una, te invitamos a seguir leyendo:

 

¿Qué son las prótesis dentales?

Cuando hablamos de prótesis dentales, nos referimos a elementos artificiales que cumplen la función estética de suplir un diente que ha sido extraído o perdido. Sus variados métodos de sujeción permiten (en algunos casos) la recuperación de funciones como masticar y hablar correctamente, pero no previenen las afecciones físicas anteriormente mencionadas, ya que no se encuentran incrustados a los tejidos del maxilar. Es decir, estos elementos pueden ser retirados para descansar o para llevar a cabo su limpieza.

 

¿Qué son los implantes dentales?

Los implantes dentales, al igual que las prótesis, son elementos artificiales que se utilizan para restaurar las funciones de la mordida y la estética en la sonrisa. No obstante, al tratarse de piezas que se incrustan en el tejido óseo-maxilar, previenen las secuelas causadas por la pérdida de una pieza dental.

 

Diferencias entre prótesis e implantes dentales

Pues bien, aunque ambas alternativas parecen tener un mismo fin, se puede decir que existe una gran diferencia entre cada tipo de solución, por lo que es importante que, si estás interesado en iniciar tu tratamiento de restauración dental, los conozcas.

 

  1. Método de colocación

La primera diferencia que cabe ser resaltada entre los implantes dentales y la prótesis es su método de fijación, pues mientras que las protesis se ponen de manera superficial sobre todos los tejidos (lo cual les permite ser removidos a discreción del paciente), los implantes se insertan de manera quirúrgica en el hueso maxilar con la ayuda de equipos especializados, lo cual evita que los implantes se desplacen o puedan ser extraídos por manos inexpertas.

 

  1. Resistencia

Por su lado, las prótesis son una alternativa resistente que pueden llegar a durar varios años si son bien cuidadas, pero no son muy fuertes ante la presión, la corrosión o cualquier golpe, por lo que su cuidado es la clave, teniendo una vida útil entre 10 y 20 años. En cambio, por el lado de los implantes dentales, la resistencia es uno de los aspectos que más destacan los especialistas, ya que además de ser fabricados en materiales resistentes como zirconio o titanio, la corona es de cerámica. Ello garantiza resistencia ante sustancias abrasivas y la presión, pero no debe ser olvidado el cuidado obvio que hay que tener, pues su vida útil puede extenderse entre 25 años o para toda la vida.

 

  1. Desplazamiento

Como lo veníamos explicando, los implantes dentales están sujetos al soporte óseo-maxilar, lo cual evita que haya cualquier tipo de desplazamiento de la pieza o cualquier diente contiguo en la arcada. Por otra parte, las prótesis no previenen el desplazamiento al tratarse de elementos que no están sujetos a nada y que, incluso, ellos mismos son víctimas del desplazamiento en casos de movimiento brusco o fricción.

 

  1. Absorción ósea

Lastimosamente las prótesis no previenen la reabsorción ósea, ya que no cuentan con un soporte sujeto al hueso maxilar, mientras que los implantes dentales (al estar fijos al hueso) son la solución ideal para prevenir la debilitación del tejido óseo, así como su retracción.

 

  1. Estética

En materia estética, aunque ambos ofrecen resultados bastante sutiles, al no contar con un soporte las prótesis pueden llegar a presentar espacios entre el tejido blando y ellas. Los implantes dentales, sin embargo, pueden hacerse pasar por dientes naturales gracias a que se trata de elementos individuales con un soporte propio, sin mencionar que cada corona está fabricada según las características de los dientes contiguos del paciente para evitar cualquier discrepancia, garantizando una sonrisa completamente normal.